Una vez olvidadas en parte las penurias de la postguerra, el sector de la motocicleta miraba al futuro con cierta alegría y se disponía a evolucionar sus máquinas ya existentes, en cierta medida podríamos decir que fue la década de la ascensión absoluta de las fábricas Británicas, las cuales al final de este periodo comenzaban a vislumbrar los problemas financieros que harían que en la década de los ’70, muchas de ellas cerrasen, para que las sustituyeran con una fuerza inusitada las marcas Japonesas que empezaban a demostrar de lo que podían ser capaces de hacer…

1.- TRIUMPH T120 BONNEVILLE, (1961)

La Bonneville, no sólo fue en su momento un modelo que obtuvo un éxito considerable, debido en parte a su rendimiento y en parte a su imagen inconfundible, la “Bonnie”, era una de las motos que mejor rendimiento ofrecía tanto en carretera como en pista. Su configuración respondía a un motor bicilindrico en paralelo de 649 c.c., cigüeñal a 360 grados y válvulas accionadas por barra de empuje. La T120 desarrollaba 46 C.V. a 6.500 r.p.m., alcanzando una velocidad de 177 km/h para un peso de 183 kg. El único pero que se le podía poner a la moto Británica eran las dudas de su chasis que quizás no acompañaba todo lo bien que se hubiera deseado al resto de componentes de esta maravilla…

t120

2.- NORTON 650SS, (1962)

Esta maravilla realizada por Norton fue una de las múltiples variaciones desarrolladas sobre la base de la Dominator, las siglas SS, (sport special), hablaban a las claras de sus intenciones. La Norton era una verdadera máquina de carreras con soluciones tan particulares como culatas de tiro invertido…, su potencia rondaba los 49 C.V., a 6.800 r.p.m., generados a partir de un motor de dos cilindros paralelos y refrigerado por aire. Su velocidad máxima era de 185 km/h, sobre un peso de 181 kg. Si tuvieramos que elegir algunas de las virtudes de la moto Inglesa, nos decantaríamos por su agilidad y estabilidad encomiables, además de unos frenos espectaculares, en resumen un conjunto de éxito.

norton 650ss

3.- BSA ROCKET GOLD STAR, (1962)

Podríamos decir que estamos ante mi clásica preferida, siempre me ha parecido una verdadera preciosidad con su depósito cromado, los semimanillares bajos, su motor bicilíndrico paralelo, las llantas de radios, me parece que es una moto que destila elegancia Británica por los cuatro costados, este modelo surgió de fusionar el motor de la BSA Super Rocket con un chasis provenientye de la Gold Star. Este modelo conseguía alcanzar los 5o C.V. siempre y cuando se le colocara un silenciador opcional que ofrecía la factoría de Birminghan, tenía un peso de 190 kg y alcanzaba los 185 km/h, si bien sus características dinámicas no eran malas su estampa era con mucho su carta de presentación. 

bsa rocket gold star

4.- DRESDA TRITÓN, (1965)

La Dresda era una de esas motos que abundaban a mediados del siglo XX, que se contruían como un monstruo de Frankestein, cogiendo una cosa de aquí otra de allá, aunque he de admitir que el resultado final era mucho mejor que el del relato citado…, la Triton tenía lo mejor del motor Triumph ubicado sobre un bastidor Norton, el famoso Featherbed, todo ello con una línea de moto deportiva bonita a rabiar, sus números tampoco eran nada malos, 50 C.V. a 6.500 r.p.m., pero sobre todo unos alucinantes 193 km/h para 159 kg, con una respuesta fulgurante, lo que la convirtió en una deportiva deseadísima, tanto para la carretera como para el circuito.

dresda triton

5.- HONDA CB450, (1965)

Hasta estas fechas el mercado mundial se había repartido entre las marcas Americanas y Europeas, Japón todavía no había hecho acto de presencia de una manera apreciable, esta moto se convirtió en el primer toque de atención de lo que se convertiría años más tarde en el gigante que todos conocemos hoy. La CB450 hizo que el Mundo de la moto no fuera ya el mismo, el diseño de la moto de Honda no era muy deportivo, pero la firma Nipona, iba por otros derroteros, con un rendimiento y una fiabilidad desconocidad hasta entonces, sus números no era excesivamente brillantes 43 C.V. a 8.500 r.p.m., y una velocidad de 164 km/h para 186 kg, eso sí con una comodidad más que apreciable. Después de este modelo otras  marcas Japonesas se decidieron entrar a pelear el mercado contra las motos Británicas.

honda cb450

6.- VELOCETTE VENOM THRUXTON, (1965)

La Venom era de esas motos que según salían del concesionario te podías poner con ellas a correr en carreras de aficionados, ya que casi sin ninguna preparación ya era totalmente competitiva, su motor un monocilíndrico de 499 c.c., rendía ni más ni menos que 40 C.V. a 6.200 r.p.m., con un empuje constante desde las 2.000 r.p.m., esto le permitía alcanzar uns 169 km/h, sin ningún tipo de kit especial para competición, eso sí su fiabilidad era uno de sus puntos a mejorar, ya que las vibraciones que originaba desembocaba con frecuencia en la perdida de tuercas y anclajes…, su producción no llegó a los seis años…

velocette_venom_thruxton

7.- SUZUKI T500, (1967)

La T500, no era un dechado de tecnología punta de la época, pero si era una durísima competencia para laqs motos Europeas en general y para las Británicas en particular, las fábricas Japonesas con unos costes de producción mucho mas ajustados conseguían fabricar motos a un precio ostensiblemente menor y con unas prestaciones considerables, así la Bicilíndrica Nipona de 492 c.c. desarrollaba 44 C.V. para 186 kg, con una velocidad máxima de 169 km/h, la moto no era tan bonita como las Inglesas pero corría tanto o más que ellas y a un precio sin competencia…

Suzuki_T500

8.- NORTON COMMANDO, (1968)

Esto si que era una moto con mayúsculas, con sus dos cilindros paralelos y una cilindrada de 745 c.c., contaba además con un revolucionario chasis, el cual contaba con el sistema “Isolastic”, que aseguraba acababa con las vibraciones del motor, la idea venia de un Ingeniero de Rolls-Royce, que unía el motor al chasis mediante monturas de goma, podríamos decir que fueron los primeros “silent-blocks”. Su imagen era totalmente rompedora, con un colín aerodinámico y una decoración en rojo brillantre que la hacía de todo menos pasar desapercibida. Generaba 58 C.V. a 6.800 r.p.m. alcanzando una velocidad de 185 km/h y con un peso de 191 kg.

Norton_Commando

9.- TRIUMPH TRIDENT, (1969)

A estas alturas de la “película”, Triumph era ya una fábrica más que bregada en la manufacturación de motocicletas y las hacía bonitas y muy bien. La Trident era una moto cómoda, estable y rápida, un poco discutible era el diseño de sus silenciadores, algo estrafalarios, pero en contra de sus cualidades no se podía decir nada, su motor tricilíndrico de 740 c.c. generaba 58 C.V. a 7.250 r.p.m. capaces de lanzar a la Triumph hasta los 201 km/h, al mismo tiempo que cubría el cuarto de milla, (400 metros), en 14 segundos, nada pero que nada mal, y todo ello en un conjunto que pesaba 212 kg.

Triumph_trident

10.- YAMAHA XS-1, (1969)

La XS-1, fue ideada en Japón para quitar a los Británicos su último reducto de dominación en el mundo de las dos ruedas, las motos de dos cilindros paralelos, creando una máquina que imitaba en todo a las Británicas e incluso las superaba con alguna solución innovadora y destrozándolas en el apartado precio. Además la moto de Yamaha era rápida y trenía un solvente equipo de frenos para detener el conjunto que era relativamente pesado, 195 kg, movidos por el bicilíndrico de 654 c.c. con una potencia de 53 C.V., le permitía alcanzar una velocidad de 169 km/h, el mundo de las dos ruedas comenzaba a ser dominado por el país del sol naciente…

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