Sabías que esto es una Yamaha TR1…?

Así es…, te lo imaginabas…?, pues hombre…, fijándome mucho la verdad es que al final lo puedes sacar, pero…, esto es como el cuento del patito feo, de algo que no deja de ser una moto vetusta y de líneas bastante anticuadas ya, Ronald Snel ha logrado crear un majestuoso cisne a partir de una Yamaha TR1, el resultado no es que sea impresionante…, es que es una de las moto más bonitas que he podido observar en mucho tiempo…

Como en todo tipo de preparaciones, y ésta no es una excepción, las motos creadas son una especie de monstruo de Frankenstein, aunque el resultado final suele ser bastante más afortunado que el del monstruo de Mary Shelley, en este caso nuestra Yamaha TR1 customizada pide prestada a una Ducati 916 la horquilla invertida Showa, mientras que para el tren trasero se fijaron en una Triumph Speed Triple, confiado también a Showa. En las ruedas podemos ver algo que se está poniendo mucho de moda en este tipo de preparaciones y es poner llantas de radios de aluminio de la firma Akront, que le aportan una personalidad muy especial al aspecto final.

yamaha tr1

En la parte delantera de la moto podemos encontrar un amortiguador de dirección firmado por Öhlins, un sitema de frenado de los de quitar el hipo…, pinzas flotantes Brembo de cuatro pistones que se acoplan sobre discos lobulados flotantes. Me parece muy acertado el haber puesto pinzas flotantes ya que el haberlas sustituido por unas de anclaje radial le hubiera quitado sabor clásico y aquí encajan a la perfección.

El motor se revisó completamente y se le añadió un sistema de escape MAC, para rematar el conjunto el depósito se tomó de una Benelli y se le añadió un asiento y subchasis de la marca Motolanna, que se terminó con un tapizado de cuero negro mate que realza más si cabe el contraste con la espectacular pintura naranja-mandarina metalflake  muy de tipo Harley.

Todo en esta moto parece elegido con una exquisitez extrema, el detalle de haber cambiado la tornillería por una nueva de acero inoxidable y aleación de zinc demuestra a las claras el trabajo empleado en su desarrollo y ejecución, si le tengo que poner un pero, son lo caracteres orientales impresos sobre el depósito, sinceramente, creo que rompe la estética tan lograda en el resto del conjunto…, pero vamos…, por decir algo en contra…