La Norton Commando fue la moto definitiva de finales de la década de los ´60.
Con un chasis revolucionario, inclinado hacia adelante y no verticalmente posicionado, como era costumbre hasta la fecha, y un motor bicilindrico en paralelo con 745 c.c., que era capaz de desarrollar 58 CV. de potencia a 6.800 r.p.m. conseguía disparar a la Norton hasta los 185 km/h, velocidad supersónica para una moto de serie, en aquella época.
Pero lo realmente revolucionario de la moto británica era la forma de unir el motor al chasis, por medio de unas juntas de goma, podríamos decir que en este momento nacieron los “silent-blocks”, que en el futuro permitirían mitigar o en algunos casos, incluso eliminar las molestas vibraciones de los motores de dos cilindros, obviamente esto no sirve para las Harleys, las cuales basan parte de su atractivo en esas vibraciones.





La Commando combinaba a la perfección una imagen rompedora, intensificada por el colín “fastback” aerodinámico que montaba, con un comportamiento intachable, rapidísima y con una aceleración a prueba de marcapasos, además de ser realmente manejable gracias a unas suspensiones y horquilla marca de la casa y que hacía recordar los altos estándares de calidad de la factoría Británica. Fue tal el éxito que cosecho en pocas fechas que se convirtió en la moto más deseada del momento.
De esta moto se fabricaron varias versiones especiales de las cuales, fueron principalmente los Estadounidenses los que disfrutaron de ellas, como la Commando SS, una velocísima moto de calle con un depósito modificado, de reducidas dimensiones y unos escapes de competición de altas prestaciones, la “Hi-rider”, con asiento tipo “chopper” y manillar alto, entre otras.
La moto siguió evolucionando hasta llegar a cubicar 850 c.c., lo que le propició un aumento de par motor considerable, mejora que le vino muy bien para poder competir en “casi” igualdad de condiciones con las motos que provenían de la tierra del sol naciente. 
A mediados de la década de los ´70 los problemas de la firma inglesa quedaron patentes cuando no pudieron equipar a la Commando con un arranque eléctrico que fuera medianamente fiable, no era sino una muestra más de los problemas por los que atravesaba Norton por aquél entonces, problemas que poco después llevarían a cesar la producción de motocicletas en el año 1977.
Actualmente se sigue comercializando la Commando en una cilindrada de 961 c.c., y con accesorios “pata negra”, como son suspensiones Öhlins, bomba de freno radial con pinzas de anclaje radial firmadas por Brembo, llantas de aluminio de aleación ultraligera, etc… Vamos una preciosidad como la que os enseño debajo de este párrafo.





  • Modelo, Norton Commando.
  • Motor, Dos cilindros en paralelo con cuatro válvulas y refrigerado por aire que rendía 58 CV. a 6.800 r.p.m.
  • Transmisión, de 4 velocidades, secundaria por cadena.
  • Suspensión, delantera por horquilla telescópica y trasera por doble amortiguador.
  • Frenos, de tambor en ambos trenes.
  • Chasis, columna de acero con doble tubo.
  • Peso y velocidad, 191 kg, y 185 km/h.