La década de los 70, vio nacer y desarrollarse un tipo de moto que marcaría el futuro del sector, las “superbikes”. Uno de sus primeros ejemplos es la  italiana de esta entrada, una moto que pese a su corta tirada de fabricación gozó de un espectacular éxito entre los motoristas, con un estilo inconfundible que destilaba deportividad por sus cuatro costados, no en vano contaba con semimanillares deportivos, estriberas retrasadas, asiento monoplaza y un semicarenado que la hacía más estilizada todavía, el aspecto que tenía en parado con ese chillón color naranja propio de la marca, hacía soñar a cualquiera que le gustara hacer curvas allá por el año 1972.



El concepto de la marca Italiana era el de adaptar una moto de competición para que fuera usada por los aficionados en las carreteras a diario, de hecho muchas de las unidades fabricadas para correr en competiciones de la época, terminaron circulando por las carreteras italianas después de añadirlas un velocímetro y una matrícula para tal menester. Su bastidor era multitubular de acero, con los tubos por encima del motor, el buen funcionamiento de éste y de las suspensiones y frenos, fabricados directamente por Laverda, demostraron ser una combinación demoledora en las carreras en las que participó, sin embargo esta mezcla de componentes de primera calidad conllevaba un precio final de adquisición bastante elevado.



Después del ´74, la firma de Breganze, mejoró más la calidad de los componentes de la SFC, aumentó el diámetro de las barras de la horquilla, montó frenos de disco, etc…, consiguiendo que los últimos modelos fueran los más veloces con diferencia llegando a alcanzar una velocidad máxima de 217 km/h. aumentando más si cabe el carácter legendario de este modelo, hasta que dejó de fabricarse en el año 1976.

Descendiente directa de la 750 SFC, fue la V6, una auténtica obra de arte que se fabricó para participar en las 24 horas de Bol d´Or en Francia en 1978, poseía un motor V6 de 996 c.c. a 90 grados, con 24 válvulas, refrigeración líquida, transmisión secundaria por cardán y era capaz de desarrollar 139 CV. a 10.500 r.p.m., simplemente un misil, capaz de alcanzar los 283 km/h., pero esta carrera fue todo el recorrido que tuvo este modelo, ya que no fue capaz de finalizar la prueba por una rotura en el cardán y posteriormente los problemas económicos de Laverda obligaron a olvidar en el baúl de los recuerdos, esta verdadera maravilla.


  • Modelo, Laverda 750 SFC.
  • Motor, Bicilíndrico en línea, con 4 válvulas refrigerado por aire y rendía 70 CV. a 7.500 r.p.m.
  • Transmisión, de 5 velocidades, secundaria por cadena.
  • Suspensión, delantera multirregulable, trasera por doble amortiguador.
  • Frenos, de tambor en ambos trenes.
  • Chasis, multitubular de acero.
  • Peso y velocidad, 206 kg. y 201 km/h.