Recuerdo, que esta fue una de las primeras motos que pude admirar. Aún siendo yo un chaval, no se me olvidaran las competiciones con mis compañeros de colegio, en conseguir quien veía la moto con más tubos de escape. Cuando divisábamos una Z1, exclamábamos, “¡ Mira, cuatro tubos de escape, que alucine!”. Bueno en fin, que me estoy empezando a parecer al abuelo Cebolleta. En la década de los años 70 una de las reinas indiscutibles de las carreteras, era la Z1. Con un motor que cubicaba 903 cm3, conseguía alcanzar una velocidad de 210 km/h, nada más y nada menos que 16 km/h más rápida que su perseguidora más cercana.

Foto: MotorcycleUSA.com

El origen de nuestra protagonista fue bastante curioso, ya que cuando los ingenieros de la factoría de Akashi, tenían casi terminada la presentación del modelo con un motor en principio de 750 c.c., los de Honda les tomaron la delantera anunciando la puesta en marcha de su modelo CB750, una vez asumido que la firma del ala dorada les había pisado la primicia, decidieron convertirlo en ventaja, aumentando su cilindrada hasta los 903 c.c. con lo que conseguían un modelo bastante más potente que el de su competencia, además esta ventaja en CV., le confería un par motor superior.

Aunque la “Kawa”, era bastante más pesada, tenía una línea muy lograda, con un diseño rompedor y que gritaba claramente cuales eran sus intenciones. La Z1 era una moto que ya con las especificaciones de serie era muy rápida y potente, y a poco que se realizaba una puesta a punto un poco estudiada se convertía en una verdadera moto de carreras.

Uno de sus puntos débiles era su chásis, que no es que fuera malo, pero debido a que el motor desarrollaba una potencia brutal, si intentabas exprimirle toda su potencia, la estabilidad del conjunto se veía afectada de una manera clara, demostrando un gran nerviosismo del tren delantero a altas velocidades. La mejor forma de solucionar este problema era la de montar un kit de chásis específico, lo que ocurría es que habitualmente esta solución era demasiado cara, por lo que al final la mayoría de los usuarios optaba por montar un amortiguador de dirección y sustituir los amortiguadores traseros por unos de prestaciones superiores.

En resumen, fue uno de los primeros grandes éxitos de la marca de motores, e incluso hoy en día es innegable la belleza de este modelo, y ¡fijaos, tiene cuatro tubos de escape!

  • Modelo, Kawasaki Z1
  • Motor, tricilindrico con 8 válvulas y refrigerado por aire, de 903 c.c. que rendía 82 CV. a 8.500 r.p.m.
  • Transmisión, secundaria por cadena de 5 velocidades.
  • Suspensión, delantera multirregulable, trasera doble amortiguador.
  • Frenos, delantero de disco, trasero de tambor.
  • Chásis, doble cuna de acero.
  • Peso y velocidad, 246 kg y 212 km/h.