Esta semana, fallecía a los 63 años de edad, uno de los personajes más importantes de la industria mundial de la moto, el Italiano Claudio Castiglioni.

Su influencia nunca se olvidará en marcas míticas como MV Augusta, Ducati, Cagiva y Husqvarna. Sus primeros pasos como gran empresario los dio en Cagiva, empresa fundada por su padre en el año 1950, y que pasaría a sus manos y las de su hermano en el año 1978, consiguiendo que la firma Italiana creciese como no lo había hecho antes, durante la década de los 80, una vez había dejado su impronta en Cagiva, en el el año 85 compraba la firma Italiana más famosa en el mundo entero, Ducati, saliendo bajo su dirección dos de los modelos más míticos de la casa de Borno Panigale, la Monster, uno de los mayores éxitos de ventas de una fábrica Europea, y la 916, una de las deportivas más bellas que jamás se hallan visto.

Después de llevar a lo más alto a Ducati, en 1987, adquirió la firma Escandinava Husqvarna, traslandandola de Suecia a Italia, y empeñándose, hasta que por fin lo consiguió, en elevar a esta firma a los altares de la competición del Off-road, hasta que en el año 2007 fue vendida a los Bávaros de BMW.

Finalmente, en la que sería su última aventura, adquirió en 1991, una de las marcas más legendarias del panorama mundial, MV Augusta, bajo su mandato el genio del diseño Massimo Tamburini, creo la F4, una de las joyas del diseño motociclista, así como la Brutale, la naked más radical del mundo, auténtica orfebrería sobre dos ruedas. En el año 2008, debido a dificultades económicas se vio obligado a vender la marca a Harley-Davidson, aunque la recuperó un año más tarde. Lo que está claro es que el mundo de las motos no hubiera sido el mismo sin Don Claudio, descanse en paz.