Me había levantado de la cama temprano y el día amanecía con un sol radiante, la temperatura se asomaba a niveles más propios del mes de Julio que de finales de Mayo. La jornada prometía, ya que tenía una cita con el concesionario Triumph, Procycle Motor en Madrid. En un principio la idea era probar la última versión de la Speed Triple, pero nada más llegar, ellos me propusieron una idea bastante apetitosa, probar la Tiger Explorer, para más tarde poder comparar con la Speed. Pues dicho y hecho, cinco minutos y en la puerta tenía una Explorer en el color que más me puede gustar una moto, negro metalizado. La estampa de la moto a primera vista es imponente, da la sensación de «motarrón», breves explicaciones de mi amigo Javier y ya estaba dispuesto a ponerme en marcha.

Foto: warm-up-lap.com

La primera sensación que obtienes al subirte en ella, es que no es una moto para gente bajita, desconozco si estaba reglada en su posición más elevada, lo cierto es que con mis 186 cm. de estatura, no llegaba con la planta de los pies al suelo, cosa que no suele ser habitual en el resto de las motos, lo segundo es que la moto es realmente grande, y aunque te puede parecer que vas a tener problemas al maniobrar, luego, realmente no es excesivamente pesada, y se maneja con cierta soltura. Al estar a sus mandos observas que todo está al alcance, y la postura sobre la moto está bastante lograda, espalda recta y relajada, brazos ligeramente flexionados al igual que las piernas, todos los interruptores son de fácil accionamiento y accesibles, además el panel de información se ve claro y nos aporta mucha información, consumo medio, instantáneo, presión de neumáticos, marcha engranada, nivel de combustible, estado del control de tracción, control de crucero, etc…

Foto: warm-up-lap.com
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Arrancas el motor y te pones en marcha, en ese momento, es cuando pasando entre los coches, te das cuenta que es mucho más ágil de lo que te podías imaginar, la moto en sí es estrecha, y su manillar a pesar de ser alto, pasa por encima de los retrovisores de la mayoría de los «enlatados», así que, su «a priori», tamaño XL, no entorpece para nada en el tráfico urbano, y el peso, como el dolor de cabeza, «uuufffff», ha desaparecido…

Según sales de los semáforos, y engranas marchas te das cuenta que el motor de la Explorer tiene «chicha» para dar y regalar, por lo que estás ansioso de abandonar el atasco gigantesco en el que está convertida tu ciudad. Por fin!, llegas a la autovía que te lleva a la Sierra y notas que el tricilindrico de Hinckley te da la potencia desde muy abajo, la zona roja del cuentarrevoluciones está en las 10.000 r.p.m., pues desde las 3.000 ya notas el motor lleno. En cuanto a potencia en autovía vas sobrado, y las recuperaciones no son menos llamativas, potentes y desde muy abajo, con la quinta marcha engranada, desde las 4.000 vueltas ya notas que se acerca el «séptimo de caballería», detalle muy de agradecer en adelantamientos en carreteras de doble sentido.

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El asiento es muy cómodo, tanto para el piloto como para el pasajero, éste además dispone de unos asideros muy generosos para sujetarse con facilidad y de un engomado profuso en las estriberas para mitigar en lo posible la llegada de vibraciones a los pies del feliz acompañante, porque si esta moto se disfruta pilotando sólo, en compañía es fantástica para hacer excursiones de fin de semana. La Triumph, como os he comentado antes, incorpora un sistema de control de velocidad de crucero, para olvidarte del peligro de las multas en vías rápidas, particularmente no me convenció del todo, ya que el sistema con el cual se desactiva dicho control es cuando tocas cualquiera de los dos frenos, (sistema universal), pero además también se desactiva cuando giras el puño del acelerador en el sentido contrario al habitual, lo que ocurre, es que cuando llevas la mano derecha sujetando el manillar muchas veces giras ligeramente y de forma inconsciente el puño, y este sistema al ser extremadamente sensible piensa que deseas desactivarlo, y te lo desconecta, por lo que hay que tener, en mi opinión un tacto exquisito para no dar una orden que no quieres dar, no tiene mayor importancia, pero a veces te desespera un poco.El tarado de las suspensiones de la unidad que probé eran muy cómodas para carrtera, pero que no serían las adecuadas si pretendes hacer «pinitos off road». Si le tengo que poner un pero a sus cualidades «ruteras», te diría que siendo una moto para gente de talla media-alta, el extremo superior de la pantalla de la cúpula se situaba en la línea de visión de lo que tenías por delante de ti a 3-4 metros, lo que me resultaba un poco incómodo, teniendo que rectificar mi posición por encima o por debajo de dicha línea, por el contrario su función de desviar turbulencias sobre el casco del piloto la cumplía sin objeciones.

Foto: warm-up-lap.com

Pero lo realmente divertido de esta moto es cuando llegas a tu carretera de curvas preferida, que gozada al abrir el gas sin contemplaciones en la salida de las curvas, ya vayas en tercera o cuarta, tienes potencia de sobra, y si te pasas con el puño del gas, para eso esta el control de tracción que te soluciona el problema en que te hayas podido meter. No te voy a decir que en curvas se comporte como una deportiva, porque te estaría mintiendo descaradamente, pero si es verdad, que su comportamiento en carretera virada, me sorprendió mucho y gratamente además. La salida que tiene en tercera marcha, es descomunal, vamos terroríficamente divertida…

Foto: warm-up-lap.com

En cuanto a los frenos podemos decir que funcionan perfectamente para detener con seguridad el conjunto, no son los mejores, ni por potencia, ni por dosificación, pero tampoco lo necesitan. El chasis multitubular, marca de la casa, funciona impecablemente, no en vano, sus fantásticas cualidades en curva, se las debe en gran parte al trabajo que éste realiza. En resumen, que cuando volví a Procycle a devolverles su montura, tenía dibujada en mi cara una sonrisa de oreja a oreja, detalle inequívoco, de lo bien que me lo había pasado. La Triumph Tiger Explorer, es una excelente opción para aquellos que buscan una Trail cómoda para «rutear», sólos o en compañía, con un diseño muy acertado, que ofrece una información muy completa a su piloto, que es extremadamente divertida en carretera de montaña y con una capacidad de carga apreciable, ya que se le pueden añadir una serie de complementos en forma de maletas que hace más llevadero el realizar una «escapadita» de fin de semana, ah! y con un consumo de combustible bastante contenido, que en tiempos de crisis, siempre viene bien.