Os voy a contar una historia real, de como la Hacienda pública se preocupa por nosotros y en este caso en particular de los moteros, como parece evidente que nos “sangran” poco, a impuestos directos e indirectos, la Hacienda Pública no tiene otra ocurrencia que intentar sacar dinero a los contribuyentes de dónde sea, y de la manera que sea, aunque esta se consiga por medios más que discutibles y sancionando por hechos incorrectos o aplicando de manera errónea la legislación vigente…

Lo que os voy a contar os lo pongo de manifiesto por si alguno de vosotros tiene que pasar por la misma situación…, la moto que tengo, sabéis que es una Honda CBR1000RR del año 2009, comprada en concesionario oficial y con todos sus papeles en regla, pues bien, a principios del mes de Octubre recibo una carta certificada de la Agencia Tributaria, informándome de la apertura de un expediente de comprobación limitada, propuesta de liquidación y puesta de manifiesto. El hecho que concurría, era que según Hacienda, me había beneficiado indebidamente de un tipo impositivo del 0% al declarar en el modelo 576 del vehículo adquirido unas emisiones oficiales de CO2 significativamente inferiores a las reales.

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Según su criterio las emisiones de mi vehículo en lugar de ser los 94 g/km que había declarado, eran superiores a 120 g/km e inferiores a 140 g/km, a lo que le correspondía un impuesto del 9,75% sobre el valor de la base imponible del vehículo, es decir, que tenía que “soltarle” a la Agencia Tributaria nada más y nada menos que 756,47€ a lo que seguramente habría que añadir los intereses de demora por los 4 años que tenía el vehículo…

Os podéis imaginar “el globo” que me cogí, cuando leí la carta…, pero una vez pasado el cabreo incial, me puse a reflexionar…, releí la carta y comprobé que la fuente de información que había utilizado Hacienda para asegurar que las emisiones de mi moto eran las que decían, no era otra que el fabricante, Montesa Honda, S.A.U., en primer lugar me pareció extraño que hubieran consultado a Honda cuando lo lógico era comprobar la tarjeta técnica del vehículo, pero pensé…, quizás Hacienda no tiene cruzados los datos con la Dirección General de Tráfico…, imposible!!!!, volví a revisar la misiva, y efectivamente…, habían comprobado con tráfico los datos…, no entendía nada os lo juro…, y mi cabreo iba “in crescendo”, lo siguiente fue hablar con un buen amigo de mi familia, Javier, también motero y que trabaja en temas relacionados con aduanas, desde aquí, mil gracias amigo!. Bueno a lo que iba, Javier me contó que en principio era una situación extraña, ya que lo que realmente tiene valor es la tarjeta técnica del vehículo,  es un documento Oficial que emite el Ministerio de Industria y firma la empresa fabricante, y la gestoría que tramita los impuestos se limita a hacer efectivo el impuesto correspondiente a  lo que indica la Tarjeta Técnica de Vehículo…, su consejo…, nada más recibir la carta…, acércate a la Sucursal de Hacienda y presenta un requerido, adjuntado como justificante la Tarjeta Técnica y solicitando el cierre de dicho expediente…

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Después de esto, sólo me quedaba esperar…, y confíar en que la cordura y el sentido común se impusiera, cosa difícil en los tiempos que corremos, sobre todo cuando no eres alguien conocido o una empresa potente…, al cabo de dos semanas recibí una llamada de la Agencia Tributaria, confirmándome el archivo de las diligencias y el cierre de dicho expediente.

Me niego a creer que Hacienda no había comprobado todos los datos y conocía perfectamente la situación, parece supuestamente que es una estrategia para sacar más dinero de donde no hay…, triste e indignante, que tengas que demostrar tu inocencia, a costa de tu tiempo y tu dinero, cuando no existe fundamento para la acusación…, señores de Hacienda, mi tiempo es tan valioso o más que el suyo, así que les agradecería que no me lo hicieran perder sin sentido, tengo mil cosas más productivas e interesantes en las que invertirlo antes que malgastarlo con ustedes, muchas gracias!