Yamaha RD350, la «viuda negra» de las 2T

Yamaha ha hecho motos inolvidables a lo largo de su historia, y para los que peinamos ya, más de alguna cana, tenemos grabada a fuego en nuestra retina, una máquina que marcó una época en la década de los  ´80.

Estoy hablando de la Yamaha RD350, un auténtico misil «tierra-tierra», que asombró a propios y extraños desde su presentación en el Salón de París en el año 1982.

Esta máquina presentaba unas cifras de vértigo para la época, su motor bicilíndrico en paralelo rendía unos nada despreciables 60 CV, para un peso «pluma» de 140 kg. Esta relación peso-potencia hacia que literalmente salieras teletransportado al hiperespacio sólo con girar el puño del acelerador.

Era una moto que corría mucho, muchísimo…, y que aceleraba como un Demonio y además, hay ponerse en situación, en aquellos años dorados de las 2T, no existían ni horquillas invertidas, ni frenos con pinzas de anclaje radial, ni embragues antirrebote, ni ABS. etc…, por lo que subirte a un «bicho» con ese motor y montado sobre un chasis que era un puñetero hierro soldado, tenía su mérito…

 

——Yamaha RD350                    Yamaha RD350

 

Y parte de lo descrito anteriormente es lo que fabricó parte de su leyenda negra, al ser una moto tan crítica, se llevó a mucho piloto inexperto por delante, la Yamaha RD350 no era muy indulgente con los errores de pilotaje, no en vano se la llamaba vulgarmente la «mata-pijos», muchos jóvenes novatos en el mundo de las motos con Padres de economía desahogada, recibían como regalo una Yamaha RD350, lo que al final se convertía en un regalo envenenado…

Porque la RD era una moto que para sus tiempos estaban muy bien, pero había que conocer sus límites y tenerla perfectamente a punto, cosa que no ocurría habitualmente.

Esta claro que compararla con una moto moderna no tiene sentido, han pasado mas de 35 años desde su presentación y en estas tres décadas y media el mundo de la moto ha evolucionado de forma exponencial, si hoy instalaras ese mismo motor en una parte ciclo actual, las sensaciones obtenidas no serían ni un 10% de las experimentadas con el modelo original.

Mi experiencia personal con la RD350 no es muy amplia, pero si os puedo decir que probé una de un amigo restaurador de motos antiguas. Deciros que yo por aquella época tenía una Honda VFR800 FI, cuando me subí en esa máquina del Diablo y giré el acelerador, no acerté más que a decir un exabrupto como, «pero que coño es esto…?», lo que más me impresiono además de su capacidad de aceleración fue lo inestable que me resultaba el chásis, la moto me llevaba a mí, no, yo a ella, os aseguro que pasé verdadero pánico.

No dudo que si hubiera cogido un poco más de experiencia con ella, habría disfrutado como nunca, pero preferí mantener todos mis huesos en su sitio original…, sin duda la Yamaha RD350 es una Joya de otra época…

 

Yamaha RD350